Ataques a aplicaciones web y APIs: la amenaza que ya opera en el corazón de tu negocio

Ataques a aplicaciones web y APIs

Durante años, la conversación sobre ciberseguridad giró alrededor de la red. Firewalls, perímetros, tráfico entrante y saliente. Esa visión no está equivocada, pero está incompleta.

Los datos más recientes del panorama global de amenazas revelan algo que los equipos de seguridad ya están sintiendo en su operación diaria: los ataques a aplicaciones web y APIs se han convertido en el principal frente de actividad del cibercrimen moderno, no como una proyección futura, sino como una realidad que lleva varios trimestres acelerando y que en 2026 sigue ganando terreno.

Entender qué está pasando en esta capa, por qué los enfoques tradicionales no son suficientes y qué implica para la operación de cualquier organización en LATAM es hoy, una conversación obligada para cualquier líder de TI o seguridad.

Ataques a aplicaciones web y APIs: los números que explican la tendencia

El volumen de transacciones maliciosas dirigidas a aplicaciones web y APIs creció 128% en 2025 comparado con el año anterior. Pero lo más revelador no es el número total sino el ritmo al que se aceleró durante el año.

La actividad registrada en los primeros seis meses de 2025 ya equivalía al 87% de todo lo registrado durante 2024. Y el segundo semestre creció otro 63% sobre el primero. En el cuarto trimestre de 2025 se mitigaron más de tres veces los ataques del mismo período del año anterior.

Ese patrón de aceleración sostenida es la señal más importante. No estamos ante un pico puntual, estamos ante una tendencia estructural que sigue activa y que las organizaciones que no han ajustado su postura de seguridad ya están enfrentando en tiempo real.

Por qué los ataques a aplicaciones web y APIs son diferentes

Los ataques volumétricos como los DDoS buscan saturar la infraestructura con tráfico masivo, son visibles, ruidosos y relativamente predecibles en su forma de operar.

Los ataques a aplicaciones web y APIs funcionan de forma distinta. Apuntan a la lógica del negocio, a los procesos que las aplicaciones ejecutan, a los datos que las APIs exponen y a los flujos de autenticación que protegen las cuentas de usuarios.

En 2025, la explotación de vulnerabilidades se consolidó como la categoría dominante de ataque en esta capa, representando el 41.8% de toda la actividad maliciosa. Esto indica que los atacantes están dejando atrás los vectores más predecibles como el SQL injection, cuya participación cayó a la mitad, para enfocarse en fallas más complejas y evasivas que los sistemas tradicionales de detección tienen más dificultad para identificar.

El declive del SQL injection no es una buena noticia, es una señal de que los adversarios están migrando hacia métodos más sofisticados que atacan la lógica de negocio y las APIs no gestionadas, como puntos de entrada prioritarios.

Los bots maliciosos: el motor silencioso detrás de los ataques a aplicaciones web y APIs

Detrás de gran parte de esta actividad hay un componente que muchas organizaciones subestiman: los bots maliciosos. En 2025 las transacciones de bots maliciosos crecieron 91.8%, casi duplicando el volumen del año anterior.

Esto no son scripts simples que lanzan solicitudes repetitivas; son redes coordinadas de bots que ejecutan reconocimiento, prueban credenciales, manipulan inventarios, realizan scraping de datos sensibles y preparan el terreno para ataques más complejos, como la toma de control de cuentas.

La región de América Latina no es ajena a esta tendencia. La participación de la región en el tráfico global de bots maliciosos creció de 13.4% a 15.2% en 2025. Un incremento que refleja que los actores de amenaza están ampliando su alcance geográfico y que las organizaciones en LATAM están cada vez más en el radar.

Lo que esto implica para las organizaciones en 2026

La buena noticia es que esta tendencia no es invisible ni imposible de gestionar. Los datos disponibles permiten entender exactamente dónde se están concentrando los riesgos y qué tipo de controles hacen diferencia real.

Las organizaciones que están respondiendo mejor a este panorama comparten algunas características: tienen visibilidad sobre el tráfico que llega a sus aplicaciones y APIs, no solo sobre el tráfico de red. Pueden distinguir entre tráfico legítimo y automatizado malicioso usando análisis de comportamiento, no solo firmas estáticas, y tienen procesos de remediación que no dependen únicamente de esperar a que se publique un parche, sino que pueden actuar sobre la exposición mientras la solución definitiva se prepara.

Los ataques a aplicaciones web y APIs seguirán siendo un frente activo en 2026. La diferencia entre las organizaciones que lo navegan con control y las que reaccionan cuando ya ocurrió el incidente, está en la visibilidad y en la capacidad de operar el riesgo de forma continua, no episódica.

La capa de aplicación es donde vive la lógica del negocio y es exactamente ahí donde las defensas modernas tienen que estar.

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Resiliencia DDoS en banca: cómo un ataque de 1.2 Tbps no tumbó nada

mitigación DDoS híbrida

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Un escenario extremo que deja claro qué significa estar realmente protegido

A finales de noviembre de 2025, Radware contó cómo un banco global enfrentó uno de los ataques DDoS más grandes que se han reportado y, aun así, no sufrió interrupciones. El caso no es un ejemplo lejano o teórico; muestra lo que sucede cuando una organización prepara su defensa pensando en lo peor, no en lo probable. Para empresas que no pueden darse el lujo de detener sus operaciones ni un minuto, entender esta historia es imprescindible.

Cómo se desarrolló el ataque

El ataque no apareció de la nada. Tres días antes de su pico, el tráfico hacia la infraestructura del banco aumentó de forma dramática, señal de que algo se venía. Cuando la ofensiva se desató por completo, el volumen llegó a 1.2 terabits por segundo, con un promedio cercano a 1 Tbps sostenido durante días. Eso fácilmente desbordaría la mayoría de las defensas tradicionales.

No se trató de un solo tipo de ataque. Se combinó tráfico volumétrico para saturar ancho de banda con peticiones a nivel de aplicación destinadas a agotar recursos del servidor. Además, se usaron botnets distribuidas en miles de equipos comprometidos, lo que hacía que el tráfico pareciera legítimo y más difícil de filtrar.

Y cuando parecía que había terminado, el banco fue golpeado repetidamente durante varios días, con picos de escala similar.

En teoría, este panorama es el sueño de cualquier atacante y la pesadilla de cualquier operación que dependa de la disponibilidad continua.

Qué hizo la diferencia: protección híbrida bien diseñada

El banco no se quedó a la defensiva con un solo recurso. Su estrategia combinó dos capas que se activaron en conjunto, sin fricciones.

Respuesta instantánea en sitio

Dispositivos locales filtraron el tráfico malicioso desde el primer momento, evitando una overload inmediata y dando visibilidad en tiempo real. Esa capa en sitio es la primera línea que reduce el ruido y controla lo que llega a la red interna.

Escalabilidad masiva en la nube

Cuando el ataque escaló y el volumen superó lo que cualquier capa local podría absorber, el tráfico se desvió de manera automática y transparente hacia un servicio de mitigación DDoS en la nube, siempre activo. Esta capa de depuración en la nube puede absorber volúmenes enormes sin que el tráfico legítimo se vea interrumpido, incluso en picos de 1.2 Tbps.

El paso entre la defensa local y la nube no generó retrasos, un punto crítico en situaciones extremas. Esa transición rápida es lo que evita que una organización pierda tiempo valioso mientras decide cómo reaccionar.

Por qué este modelo es el que hoy debe considerarse estándar

Las soluciones exclusivamente locales no escalan a niveles como el que se observó en este ataque. Ante un volumen así, una infraestructura solo en sitio se queda corta y, aun si se cuenta con muy buen hardware, es casi imposible absorber sin afectar operaciones. El enfoque híbrido combina respuesta inmediata con capacidad prácticamente ilimitada en la nube, lo que ofrece resiliencia real.

Este caso demuestra que la resiliencia no es cuestión de suerte o de esperar que el ataque más grande nunca llegue. Se trata de planear para lo peor, construir sistemas que se adapten bajo presión, y validar que esa adaptación realmente funciona cuando se pone a prueba.

¿Qué aprendizaje se lleva una organización que depende de disponibilidad total?

  • Los ataques DDoS ya no son solo un peligro teórico o eventualidad aislada: un volumen de 1 Tbps o más ya ocurre en el mundo real.
  • Cualquier empresa con servicios que no pueden detenerse debe replantear su estrategia de protección, porque confiar en defensas limitadas es arriesgarse a downtime, pérdida de confianza y daños financieros.
  • Una buena protección DDoS es la base de la continuidad del servicio y del valor que una organización entrega a sus clientes, especialmente cuando el mercado y los usuarios no perdonan la falta de disponibilidad.

Cómo conectar este caso con la visión de Nova y Radware

En Nova apostamos porque la ciberseguridad sea un habilitador de negocios, no un centro de costos. Este ejemplo deja claro que la inversión en una estrategia de defensa híbrida, con capacidad de escalar en nube y control en sitio, va más allá de la tecnología: es asegurar la continuidad, la reputación y la confianza. Para empresas financieras, de servicios, logística, retail u otros sectores donde un minuto de inactividad es crítico, este modelo es el camino para operar sin miedo a interrupciones masivas.}

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IA que acelera, humanos que deciden: defensa híbrida con Radware

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Si hoy la ciberseguridad fuera un deporte, no sería ajedrez: sería ajedrez contra reloj. La IA en ciberseguridad ya corre los primeros metros —detecta, correlaciona y dispara respuestas repetitivas— mientras los equipos humanos conservan “la última jugada”: la que equilibra riesgo, continuidad operativa y reputación.

En Nova vemos esta dualidad todos los días. La clave no es escoger entre máquinas o personas, sino orquestarlas. Y ahí es donde Radware destaca: automatiza lo que debe ser inmediato y deja en manos del equipo lo que afecta a clientes, ingresos o cumplimiento.

Dónde la IA debe tomar el volante

Los picos anómalos de tráfico, los patrones de DDoS que evolucionan en minutos, los bots que se disfrazan de usuarios legítimos o los abusos a APIs no esperan a una mesa de cambio. Radware usa modelos de comportamiento y aprendizaje continuo para:

  • Detectar y contener en segundos sin depender de firmas estáticas.
  • Mantener la experiencia de usuario, mitigando con precisión quirúrgica para no tirar servicio por exceso de celo.
  • Reducir el “ruido” operativo, priorizando eventos que sí requieren atención humana.

El resultado práctico: baja el tiempo medio de detección, y el tiempo medio de respuesta deja de estar atado a análisis manuales. El reloj corre a tu favor.

Dónde los humanos deben tener la última palabra

Cuando una acción puede interrumpir ventas, bloquear clientes o activar obligaciones regulatorias, la automatización necesita barandales. Radware lo resuelve con una operación “human-in-the-loop”:

  • Playbooks con niveles de confianza: lo rutinario se ejecuta solo; lo sensible pide aprobación.
  • Contexto para decidir, no solo alertas: impacto en aplicaciones, clientes y dependencias.
  • Trazabilidad completa para auditoría y post-mortem.

Porque una defensa moderna no es “todo automático” ni “todo manual”: es automático por defecto, supervisado cuando importa.

Así se ve en producción

Una tienda en línea recibe un pico súbito de solicitudes a checkout.

Radware reconoce el patrón de agresión de bots, activa mitigación en capa de aplicación y mantiene la latencia bajo control. En paralelo, envía al SOC un resumen accionable: fuente, rutas afectadas y opciones de ajuste.

El analista autoriza endurecer una política solo para un segmento geográfico y ventana temporal. Clientes reales compran sin fricción; el ataque pierde efecto y el negocio no se detiene.

¿Por qué Radware para esta defensa híbrida?

Porque integra detección basada en comportamiento, mitigación automática y control humano en una sola plataforma para WAF, protección de APIs, Bot Management y DDoS —en nubes públicas, on-prem o entornos híbridos— con visibilidad unificada y métricas que el negocio entiende.

En Nova ayudamos a definir esa línea fina entre lo que debe correr solo y lo que requiere tu criterio. Diseñamos playbooks por criticidad, conectamos con tu ITSM y dejamos la evidencia lista para auditoría. Menos faena operativa; más control real del riesgo.

¿Quieres ver cómo se orquesta esta defensa en tu entorno? Te armamos una demo con Radware enfocada en tus aplicaciones críticas.

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Una nueva era en ciberseguridad: eficiencia y control desde una sola plataforma

plataforma unificada de seguridad

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El cambio nunca es sencillo. En ciberseguridad, donde la estabilidad y la confianza lo son todo, modificar los hábitos puede parecer un riesgo. Pero cuando la meta es dar un salto en eficiencia, visibilidad y control, hay transformaciones que simplemente no pueden postergarse más.

En este contexto, Radware ha apostado por una evolución significativa: la creación de una plataforma unificada de seguridad. Una propuesta pensada no solo para integrar tecnología, sino para transformar la experiencia de los equipos de ciberseguridad.

Más servicios, una sola experiencia

El crecimiento de las soluciones en la nube ha traído beneficios enormes para la protección de aplicaciones, APIs, redes y servicios. Pero también ha generado un ecosistema fragmentado, donde cada herramienta tiene su propia consola, lógica y curva de aprendizaje.

Radware decidió romper con ese modelo. En lugar de obligar a los usuarios a navegar entre portales distintos, construyó una plataforma capaz de centralizar todas sus soluciones. Con ello, buscó reducir la carga operativa, mejorar la respuesta ante incidentes y facilitar una visión integral del riesgo.

Tres principios que cambiaron el juego

  • Empatía como punto de partida: Antes de diseñar la nueva experiencia, Radware escuchó activamente a sus usuarios: desde analistas SOC hasta proveedores MSSP. Lo que descubrieron les permitió priorizar funcionalidades reales, no supuestas.
  • Transición gradual: La nueva plataforma no llegó como una imposición, sino como una invitación progresiva. Los clientes pudieron adoptarla a su ritmo, compararla con sus portales actuales y dar feedback durante el proceso.
  • Transparencia y colaboración interna: Cada equipo dentro de Radware participó activamente en el cambio, asegurando coherencia en la experiencia y alineación en cada funcionalidad.

Diseñada para escalar

Lo que hace que esta plataforma destaque no es solo su interfaz moderna, sino la capacidad de adaptarse a cualquier entorno empresarial:

  • Vista unificada de incidentes de WAF, eventos DDoS y bots.
  • Configuraciones por plantilla y vistas multitenant para MSSP.
  • Controles de acceso detallados y registros de auditoría para cumplimiento.
  • Alta disponibilidad y baja latencia con despliegues globales.

Todo esto permite a los equipos de seguridad operar con mayor rapidez y confianza, sin perder visibilidad ni comprometer el control.

Mucho más que tecnología

El verdadero valor está en la experiencia. Los usuarios ahora pueden enfocarse en lo que importa: reducir riesgos, prevenir ataques y responder con eficacia. El resultado es una gestión de seguridad moderna, centrada en el usuario y lista para los retos de hoy.

En Nova, nos enorgullece colaborar con marcas como Radware que están transformando el panorama de la ciberseguridad con soluciones reales, pensadas desde el campo de batalla.

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Incrementos de ataques informáticos en escuelas de EUA

Ataques informáticos en escuelas

Durante el último año se han detectado ataques informáticos en diferentes institutos educativos de Estados Unidos, tal como el ataque que sufrió la Universidad Xavier ubicada en Cincinnati, Ohio.

El presidente de la universidad, Reynold Verret, dio a conocer el ataque mediante un correo a los empleados y estudiantes del instituto, así mismo a través de éste, comentó de una interrupción en la red el 22 de noviembre que se dio para que expertos en seguridad pudieran realizar la investigación correspondiente. Se determinó que fue un “evento de cifrado” que de acuerdo con sus características fue un ransomware, y a través de la investigación se enteraron de que los actores malintencionados afirmaban haber robado información personal de estudiantes.

Así mismo, hace unos meses se dio a conocer el ataque de un ransomware en Los Angeles Unified School District, dicho ataque llevó a la ruptura a el segundo sistema escolar más grande de Estados Unidos, con más de 650.000 estudiantes y 75.000 empleados, lo cual obligó al cierre de algunos de los sistemas informáticos del distrito. 

El FBI emitió una alerta el año pasado mencionando que los ataques informáticos y el ransomware se dirige cada vez más a las instituciones educativas. Este año ataques como los ya mencionados y como los ataques a Knox College en Galesburg, Illinois permitieron observar que la información había sido comprometida.

Descubrieron que los ataques informáticos están utilizando varias técnicas, entre ellas:

  • Phishing, suplantación de correo electrónico o de un sitio web, con la finalidad de obtener información sensible o datos confidenciales.
  • Ransomware, software malicioso que bloquea el acceso a los archivos de una computadora, comúnmente cifrando la información y solicitando una cantidad monetaria para el rescate de ésta.
  • Distributed Denial of Service (DDoS), que impiden o perjudican el uso autorizado de redes, sistemas o aplicaciones por parte de múltiples máquinas que operan juntas para abrumar a un objetivo.
  • Interrupciones de videoconferencias, ataques que interrumpieron teleconferencias y aulas en línea, a menudo con imágenes pornográficas o de odio y lenguaje amenazante.

El incremento de ataques en escuelas, hospitales y municipios preocupa a los gobiernos y/o directivos de estas instituciones, motivándolos a implementar soluciones de ciberseguridad, ya que los ataques a éstas, no sólo pone en riesgo la información del personal, sino también la de la población que interactúa con ellas.

Muchas empresas o instituciones a pesar de contar con herramientas de ciberseguridad tienen problemas con las actualizaciones de seguridad (firmas, patrones, reglas de detección, etc.), así como en actualizaciones de software (motores de detección, optimización, etc.) lo cual dificulta la detección de amenazas. No siempre tienen desplegadas estas herramientas en todos los equipos que conforman su infraestructura, por desconocimiento de todos los activos, o porque los usuarios ingresan dispositivos externos a la empresa, etc.

Una de las partes fundamentales para la integración de herramientas de ciberseguridad, es conocer todos los activos dentro de su infraestructura, para que de esta forma conozcan que equipos cuentan con la protección correspondiente y así mismo tener la visibilidad del estatus de ésta. A lo largo de nuestra trayectoria hemos observado que hay empresas que tienen inventarios incompletos, en archivos de texto plano, como archivos Excel, e incluso hay empresas que no llevan algún inventario de éstos.

Recomendación

Herramientas como Proactivanet, presente en la cartera de soluciones de Nova, nos ayuda a optimizar que todo esté inventariado, dando visibilidad y control de los activos que se conecten a la infraestructura, el inventario de software instalado en los equipos, detección de software nuevo y/o no autorizado, detección de vulnerabilidades potenciales, y también permite el despliegue de parches, nuevas aplicaciones, archivos batch, además de proveernos una configuración centralizada.

Otro punto importante es considerar herramientas de detección avanzada, un antimalware convencional ya no es suficiente para proteger nuestra infraestructura, realizar detecciones mediante machine learning (ML) es lo óptimo, herramientas como Cortex XDR, que cuenta con características de detección avanzada como Behavioral Threat, Anti-Ransomware, Child Process Protection, que aprovechan tecnologías para detectar ransomware, tanto conocidos como de día cero (0-day). 

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Ataques DDoS, Defacement y HermeticWiper derivado del conflicto Rusia-Ucrania

La creciente tensión entre Rusia y Ucrania ha provocado que no sólo los ataques se realicen por aire y tierra, sino que ahora, con la importancia del ramo tecnológico para cualquier tipo de actividad, los ciber ataques juegan un papel relevante en este tipo de conflictos bélicos.

Desde el pasado mes de febrero, la policía cibernética de Ucrania detectó que los ciudadanos de dicho país estaban recibiendo SMS diciendo que los cajeros ATM estaban presentado fallas. El objetivo de esos mensajes era causar alarma entre la población. Posterior a ello, se presentaron ataques de DDoS dirigidos al Ministerio de Defensa de Relaciones Exteriores, las fuerzas armadas de Ucrania, y algunas instituciones bancarias, esto a través de las botnets conocidas como Mirai y Meri. Se especula que muy probablemente los ataques provenían de Rusia, sin embargo, todo indica que también otras organizaciones maliciosas han aprovechado la situación para lanzar más ataques de DDoS.

El pasado 23 de febrero, el archivo llamado conhosts._exe fue subido a un repositorio de malware público, el cual tenía una firma válida por parte de la organización Hermetica Digital Ltd. Dicho archivo trae embebido un malware de la familia Wiper que fue nombrado HermeticWiper, éste una vez que se ejecuta, borra todos los archivos del sistema donde fue ejecutado.

A la par de lo anterior, también hubo ataques Defacement a websites ucranianos. En esencia, este ataque usaba la misma plantilla de la vulnerabilidad OctoberCMS descubierta a inicio de este año. Los sitios afectados redirigen a una entidad llamada Free Civilian que ofrece bases de datos que contienen datos personales de ciudadanos ucranianos.

El temor aquí es que estos ataques también se propaguen a organizaciones financieras, gubernamentales, etc. de todo el mundo.

Afortunadamente, el equipo Unit 42 de Palo Alto está en constante análisis de la situación y los ataques que han ido surgiendo. Por ello, diariamente están actualizando los patrones de detección de malware que están bloqueando cientos de dominios, IP’s y URL’s relativas a los nuevos ataques. También han agregado nuevas firmas a los patrones de detección de Wildfire que de igual manera bloquean el malware HermeticWiper.

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